#43. Secuestrada durante las fiestas.
Miércoles, 30 Septiembre 2009





Apareció mi prima desde Gijón y se quedó durante una semana -en la que yo a la vez desaparecÃ. La llevé calle arriba calle abajo. Me llevó ella a mi, descubrà nuevas tiendas en el gótico. Le enseñé lo que son los fuegos artificiales en la playa y redescubrà mi pasión por el Piromusical. Me trinqué cinco vasos de leche de pantera y me temblaron las rodillas durante mi vuelta a casa. Dormà poco -pero pude levantarme a trabajar. Pisé cero escenarios de conciertos, repetà japonés y no vi a NADIE. Volvà a dormir poco. Cena de Sebas 2009.
# 41. CapÃtulo 18.
Jueves, 16 Julio 2009

- De acuero. Cogeré el paraguas.
-Es que van a caer peces del cielo, como si lloviera. Muchos peces. Creo que sardinas. Y tal vez haya mezclada alguna caballa.
-¡Sardinas y caballas! -se rió el policia-. En ese caso mejor que ponga el paraguas al revés, pesque unas cuantas y las ponga en vinagre.
- La caballa en vinagre también es uno de los platos favoritos de Nakata -dijo Nakata con expresión seria-. Pero mañana a estas horas posiblemente yo ya no estaré aquÃ.
Y cuando, al atardecer del dÃa siguiente, cayó en efecto del cielo una tromba de sardinas y caballas en aquella esquina del distrito de Nakano, el policÃa empalideció. Sin previo aviso, alrededor de dos mil peces cayeron de entre las nubes. La mayorÃa reventó al precipitarse contra el suelo, pero los que sobrevivieron se quedaron saltando y coleando en el suelo del barrio comercial. Tal como se podÃa apreciar a simple vista, estaban frescos y aún despedÃan olor a mar. Los peces se precipitaban ruidosamente sobre la gente, los coches y los edificios, aunque como al parecer no caÃan desde una gran altura, por fortuna no hirieron gravemente a nadie. Lo peor fue el fuerte impacto psicológico que ocasionaron. Una enorme cantidad de peces cayendo del cielo como el granizo.Una escena que parecÃa sacada del Apocalipsis.
“Kafka en la orilla”
Haruki Murakami











Panorámica de 360º de